“Winter must be cold for those with no warm memories… we’ve already missed the spring”
“An Affair to Remember”
Dirigida por: Leo McCarey
Protagonistas: Cary Grant, Deborah Kerr, Richard Denning, Neva Patterson, Cathleen Nesbitt, Charles Watts.
“An Affair to Remember” es de esas películas que siempre te sale en alguna sopa; sus actores, su trama y su canción principal son bien conocidos, pero no me entró la verdadera curiosidad por verla hasta que vi “Sleepless in Seattle”, en donde el personaje de Meg Ryan y su amiga aman esta película y bueno, Tom Hanks después en el Empire State Building… puro amor.
Nickie Ferrante es un famoso mujeriego al que ninguna mujer puede atrapar, excepto Lois Clarke; ambos se comprometen y la noticia recorre todo el mundo. Al mismo tiempo, tenemos a Terry McKay, una adorable joven que se las daba de cantante en un club de Boston y que vive una feliz relación de “faithfull five years”. A simple vista, Nickie y Terry no podrían tener algo en común.
Pero ambos se conocen durante un viaje en barco desde Europa a Nueva York. Terry sabe de la fama que Nickie tiene, así que al tipo se le hace difícil conquistarla. A pesar de eso, los dos comienzan a andar de amiguis durante el viaje y Nickie incluso lleva a Terry hasta la casa de su abuela. Cuando el barco llega a Nueva York, ambos se dan cuenta de que están enamorados, así que deciden juntarse en seis meses más, justo en lo más alto del Empire State Building, pero las malas coincidencias de la vida les juegan una mala pasada y no todo resulta como ellos querían.
De repente me pongo muy señora para mis cosas y sufro con historias tan románticas como esta; lo tenían todo para ser felices y algo tiene que arruinarlo todo, ¡¿por qué?! Pero al mismo tiempo, las encuentro demasiado lindas; ojalá tuviese más old Hollywood en mi vida, porque ya no hay películas como esta y la culpa es de los tiempos que van cambiando. Ahora los affairs no son con un par de besos y ya, juntémonos después; jurai. Pero bueno, siempre tendremos esta película. Creo que si hubiese tenido esta edad en la época de los ’50, Cary Grant sería para mí lo que es George Clooney, guardando las proporciones. ¿De dónde saca tanto carisma? Un honor compartir cumpleaños con él.






















